viernes, 18 de junio de 2010

Las torres gemelas


Atentados del 11 de septiembre de 2001

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 (comúnmente denominados como 9/11 en el mundo anglosajón y 11-S en España y Latinoamérica), fueron una serie de atentados suicidas que implicaron el secuestro de cuatro aviones de pasajeros por parte de 19 miembros de la red yihadista Al-Qaida.

Se dividieron en cuatro grupos de secuestradores, cada uno de ellos con un piloto que se encargaría de pilotar el avión una vez ya reducida la tripulación de la cabina. Los dos primeros aviones fueron los de los vuelos 11 de American Airlines y 175 de United Airlines, que fueron estrellados contra las torres gemelas del World Trade Center, un avión contra cada torre, haciendo que ambas se derrumbaran en las dos horas siguientes.

El tercer avión secuestrado fue el del vuelo 77 de American Airlines, que supuestamente impactó contra la esquina del Pentágono, en Virginia. El cuarto avión, que fue el del vuelo 93 de United Airlines, que no alcanzó ningún objetivo ya que los pasajeros y tripulantes intentaron recuperar el control y, debido a eso, se estrelló en un campo abierto, en Shanksville, Pensilvania.

Aparte de los 19 secuestradores hubo unas 2.973 personas fallecidas confirmadas y unas 24 continúan desaparecidas.

Este atentado se caracterizó por el empleo de aviones como armamento, creando una situación de temor mayor en todo el mundo occidental y dando comienzo a la Guerra contra el terrorismo. Los atentados del 11 de septiembre del 2001 fueron descritos por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como horrendos ataques terroristas.




Pedro D.M.M.

jueves, 17 de junio de 2010

Cinco consecuencias para Europa de la actual crisis griega

1. Los recientes acontecimientos acaecidos en Grecia deberían obligar a los inversores a cuestionarse varios "supuestos establecidos" que hasta ahora han sido válidos sobre la situación política, económica y financiera de Europa.

2. Grecia es demasiado importante para la Unión Europea (UE). "Too big to Fail". Sin embargo, el “efecto griego” ha abierto la caja de Pandora entre los responsables políticos europeos. La relación inter pares que en los últimos años ha imperado entre los socios europeos se ha visto seriamente dañada.

3. Los distintos gobiernos europeos están actuando y tomando decisiones políticas dispares. De forma específica, la cohesión política fiscal en la UE sigue siendo significativamente divergente y una comprensión de las distintas "políticas" fiscales en curso parece esencial para los inversores.

4. Los inversores deberían incluir en sus estrategias un mayor riesgo en la zona europea para los próximos años, así como una mayor volatilidad en las tasas de interés, un crecimiento cada vez más desigual y unas perspectivas de inflación que varían de país en país. Por primera vez en años, comienza a hablarse en Bruselas de la Europa de las distintas velocidades. La periferia, desde el Mediterráneo a la Europa del Este, parece estar descolgándose, política y económicamente.

5. Los principales cambios probablemente no procederán de Grecia sino de Alemania. La situación política en dicho país, concretamente los debates en materia fiscal, podrían tener significativas consecuencias a nivel europeo. Grecia ha abierto la discusión sobre materia impositiva y gastos dentro de la UE. La tendencia de déficit cero que tuvo lugar entre 2005-2009 bajo el gobierno de coalición alemán parece alejarse en estos momentos. Los inversores no deberían pasar por alto los cambios políticos en dicho país.

Pedro D.M.M.

CHE 5 ULTIMAS IMAGENES DE ERNESTO CHE GUEVARA CON VIDA EL CADAVER DE EL CHE


Pedro D.M.M.

Guerras de Yugoslavia

Las Guerras de Yugoslavia fueron una serie de conflictos en el territorio de la antigua Yugoslavia, que se sucedieron entre 1991 y 2001. Comprendieron dos grupos de guerras sucesivas que afectaron a las seis ex repúblicas yugoslavas. Se han empleado términos alternativos como Guerra de los Balcanes, la Guerra de la ex Yugoslavia, Guerras Yugoslavas de Secesión o raramente Tercera Guerra Balcánica (un término acuñado por el periodista británico Misha Glenny, aludiendo a las Guerras de los Balcanes entre 1912 y 1913).

Las guerras se caracterizaron por los conflictos étnicos entre los pueblos de la ex Yugoslavia, principalmente entre los serbios por un lado y los croatas, bosnios y albaneses por el otro; aunque también en un principio entre bosnios y croatas en Bosnia-Herzegovina. El conflicto obedeció a causas políticas, económicas y culturales, así como a la tensión religiosa y étnica.

Las Guerras Yugoslavas terminaron con gran parte de la ex Yugoslavia reducida a la pobreza, con desorganización económica masiva e inestabilidad persistente en los territorios donde ocurrían las peores luchas. Las guerras fueron los conflictos más sangrientos en suelo europeo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, resultando en unas 300.000 muertes y millones más sacados de sus hogares. Fueron también los primeros conflictos desde la Segunda Guerra en haber sido formalmente juzgados los genocidas y muchos de los individuos claves participantes fueron consecuentemente acusados por crímenes de guerra.

Con el paso de los años fue tomando cuerpo la hipótesis, mantenida por algunos medios, de que varias potencias mundiales, especialmente Alemania y Estados Unidos crearon el ambiente propicio para la fragmentación del país, a través de la venta de armas a las repúblicas independentistas y de la manipulación de los medios de comunicación, sobre todo con fines económicos.

Primeros conflictos
Las Guerras Yugoslavas se iniciaron con la secesión de las dos regiones del norte de la antigua Yugoslavia — Eslovenia y Croacia — a causa de un amplio abanico de motivos.

El primero de estos conflictos, conocido como la Guerra de los Diez Días o la Guerra de Eslovenia, se llevó a cabo oficialmente para prevenir el desmembramiento de Yugoslavia y acabó con la retirada del Ejército Popular Yugoslavo en 1991.

El segundo conflicto, la Guerra Croata de Independencia, también se llevó a cabo con la misma motivación pero devino abiertamente en un choque nacionalista, entre los nacionalismos serbio y croata, personificados en Serbia por el Presidente Slobodan Milošević y en Croacia por el Presidente Franjo Tuđman. En enero de 1992 el Plan de Paz Vance-Owen determinó que la ONU tomaría el control de algunas zonas y acabó con los conflictos militares, aunque hasta 1995 no se detendrían definitivamente los ataques esporádicos de artillería sobre ciudades croatas y las incursiones ocasionales de fuerzas croatas en zonas bajo el control de la ONU.

En 1992 el conflicto llegó a Bosnia-Herzegovina, donde lucharían tres facciones: los serbios de Bosnia-Herzegovina, los croatas de Bosnia-Herzegovina y los musulmanes de Bosnia-Herzegovina, que diferían principalmente en sus religiones tradicionales: ortodoxos, católicos y musulmanes, respectivamente. Fue con mucho el conflicto más sangriento de las Guerras de Yugoslavia.

Las Guerras Yugoslavas en el oeste terminaron con la retirada militar en Eslovenia y la derrota de los rebeldes serbios en Croacia y la firma de los Acuerdos de Dayton en 1995 por Bosnia seguido de la intervención militar contra el lado serbio por la OTAN.

Los combates en Croacia acabaron en 1995, tras dos operaciones rápidas del Ejército Croata, de nombre en clave Operación Flash y Operación Tormenta, en las que consiguieron recuperar todo su territorio excepto la zona bajo control de la ONU (UNPA) del Sector Este. Todos los serbios de estas zonas pasaron a ser refugiados. El Sector Este se controló por la administración de la ONU (UNTAES) y fue reintegrado pacíficamente en Croacia en 1998.

En 1994 Estados Unidos gestionó la paz entre Croacia y el Ejército de la República Bosnia-Herzegovina. La masacre de Srebrenica y la ofensiva de las tropas croatas en zonas bajo control serbio tras la Operación Tormenta provocó que los bosnios perdieran zonas bajo su control, y se presionó a todos los bandos para dejar las armas y negociar un final a la Guerra de Bosnia. La guerra acabó tras la firma de los Acuerdos de Dayton el 14 de diciembre de 1995.

Pedro D.M.M.

Eutanasia

Eutanasia en Holanda

Durante muchos años, la Hemlock Society ha considerado a Holanda, donde la práctica de la eutanasia es una plaga, un modelo que los Estados Unidos debe imitar.

Una de las figuras tristemente prominentes en lo que concierne a la eutanasia en Holanda es el doctor Pieter V. Admiraal, un anestesista que se hizo conocido a través del mundo como escritor y conferencista. El prefiere que los pacientes se administren a sí mismos las drogas letales, lo cual supuestamente les da a ellos un sentimiento de estar en "control" hasta el final. Por supuesto, esto no es siempre posible, y en todo caso, las drogas deben ser recetadas o proporcionadas por un doctor. Esto transforma a los médicos en asesinos. Admiraal y otros como él han tenido éxito en corromper a la profesión médica holandesa de una manera en que los Nazis no lo habían logrado durante su ocupación de ese país.

La eutanasia fue legalizada en Holanda por una decisión de la Corte Suprema (1984), así como lo fue el aborto en los Estados Unidos. Eugene Sutorius, un abogado que jugó un rol importante en el caso, aseguró a la conferencia auspiciada por la Hemlock Society en Los Angeles (1985), que un conjunto de reglas desarrolladas antes y mantenidas con la decisión de 1984, constituyen una adecuada salvaguardia contra cualquier abuso en lo que respecta a la eutanasia. De hecho, el texto de estas reglas no está claro, y la eutanasia en Holanda está fuera de control. Tenemos por ejemplo el caso de aquel doctor P.A. Voute, un oncólogo pediatra quien, según el Times de Londres (10 de octubre de 1987), admitió en televisión que le proporcionó fármacos letales desde comienzos de 1980, a cinco o seis pacientes (adolescentes) durante un año, a pedido de ellos mismos, algunas veces con el consentimiento de sus padres y otras sin él. Si Voute fue encausado dentro de los 18 meses siguientes, el Times no lo mencionó.

La eutanasia tiene lugar tanto por "razones" médicas como por "razones" sociales. Un estudio llevado a cabo en 1986 sobre personas ancianas, mostró que la gran mayoría de los que residen en clínicas se oponen a la eutanasia y también temen ser asesinados. Los porcentajes son en cierto sentido más bajos para ancianos que viven solos. Hay varias estadísticas diferentes en cuanto al número de muertes por eutanasia cada año en Holanda, especialmente con respecto a las muertes involuntarias. Algunos de los números provienen de agencias del gobierno y otros de partidarios de la eutanasia; pero parece que con cualquier cálculo que se haga, el número de muertes involuntarias es al menos igual que el número de muertes voluntarias, y puede ser de dos a cinco veces mayor. Esto sugiere que las reglas a que nos referimos anteriormente son ampliamente violadas o ignoradas, y que muchos miles de certificados de muerte son falsificados cada año.

Pedro D.M.M.

martes, 15 de junio de 2010

alfonso 13 en canarias

Hace cien años que un monarca pisó por primera vez tierras canarias. Alfonso XIII, el abuelo de Don Juan Carlos, arribó en las Islas en marzo de 1906, ante el clamor popular y con el objetivo de conocer las necesidades y problemas del Archipiélago, además de acercar a los isleños a la Monarquía y aplacar posibles movimientos independentistas. Con motivo del centenario, el Parlamento de Canarias ha organizado un ciclo de conferencias que se impartirán, hasta el mes de diciembre en las siete islas, por prestigiosos conocedores de la Monarquía española, tanto del panorama nacional como internacional. Además de las conferencias, se ha programado una exposición fotográfica sobre la visita de Alfonso XIII, que será exhibida también en todas las islas. Y es que la presencia del monarca supuso uno de los grandes acontecimientos del siglo pasado y las Islas se engalanaron.
El Rey, de sólo veinte años y poco antes de contraer matrimonio con Eugenia de Battenberg, partió hacia desde Cádiz en un barco de vapor, el Alfonso XIII, acompañado por su hermana la infanta María Teresa y su esposo, Fernando María de Baviera. La travesía duró dos días y su primera escala fue en la isla de Tenerife. Todo estaba preparado para su llegada, una espléndida iluminación y banderas adornaban los balcones y azoteas. Los vecinos arrojaban flores al paso de la comitiva y todos querían saludar al joven monarca. Alfonso XIII visitó Santa Cruz, La Laguna y varios pueblos del norte de la Isla, como La Orotava, donde contempló las grandes plantaciones de plátanos. Según cuenta el conde de Romanones, la primera impresión del joven soberano sobre las Islas no podía ser mejor.

alejandro

montecassino

La Batalla de Montecassino (también conocida como la Batalla por Roma y la Batalla por Cassino) fue una serie de cuatro duras batallas durante la Segunda Guerra Mundial, peleadas por los Aliados con la intención de atravesar la Línea Gustav, y tomar Roma.

A comienzos de 1944 la parte oeste de la Línea Gustav, cuyo pivote principal se situaba en las escarpadas pendientes de Monte Cassino, estaba sostenida por los alemanes que tenían posiciones en los valles de los ríos Rápido, Liri y Garigliano y algunos picos y peñascos cercanos, aunque no en la histórica Abadía de Montecassino, fundada en el año 524 por San Benito, aunque sí contaban con posiciones de defensa en las escarpadas pendientes por debajo de las paredes de la abadía. El 15 de febrero el monasterio, que estaba emplazado sobre un morro que avanzaba hacia el pueblo de Cassino, fue bombardeado por aviones americanos B-17, B-25, y B-26, resultando completamente destruido, aunque casi todos los códices y manuscritos de un valor incalculable y obras de arte habían sido enviados por los alemanes al Vaticano y pudo salvarse lo sustancial. Dos días después del bombardeo, paracaidistas alemanes se atrincheraron entre las ruinas para defenderlas. Entre el 17 de enero al 18 de mayo, la colina fue atacada cuatro veces por las tropas aliadas. Estas acciones ocasionaron la muerte de 54.000 soldados aliados y 20.000 soldados alemanes.


alejandro